El problema de la seguridad no sólo se manifiesta en las empresas, es un problema que abarca todos los ámbitos de nuestro diario quehacer, como el hogar, actividades de recreación, movilización y trabajo.
Los valores personales pueden ser definidos como “una convicción íntima de que una forma de comportamiento específico es preferible a otra forma de comportamiento, en términos personales y sociales”.
Valores como la honestidad, responsabilidad, entre otros, que tenemos desarrollado y que valoramos, debemos incorporarlos al valor de la seguridad que, desafortunadamente, en Chile no tenemos suficientemente desarrollado, lo que se manifiesta de la misma manera en ejecutivos, supervisores y trabajadores.

Las consecuencias de esta atención insuficiente a nuestra seguridad personal, la podemos señalar en el siguiente cuadro: